Fantendo Wiki
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Bienvenidos al modo historia de Super Smash Bros. Evolution, una serie de eventos harán que las vidas de todos los luchadores cambien, una serie de experiencias que se quedarán grabadas en sus memorias. ¿Tienes lo que hay que tener para afrontar este reto?


No

Explicación del modo historia[]

"Este modo narra la historia de una profecía que se cumple cada 1500 años. La profecía cuenta que cada vez que esos 1500 años pasan, un gran demonio despierta de su letargo para acabar con todo lo que encuentra a su paso, y que solo un grupo de héroes es capaz de detenerlo y hacer que vuelva a dormir otros 1500 años más, para repetir este proceso hasta el fin de los tiempos. Pero, ¿qué pasaría si se despierta al gran demonio antes de tiempo...?"


El modo historia de Super Smash Bros. Evolution consta de 20 capítulos que se basan en el avance de niveles y en la lucha contra enemigos, a veces, hasta jefes finales muy duros de pelar. Deberás tomar el control de los luchadores de este juego para avanzar en la historia y llegar hasta el final de ella.

Prólogo: Cañón[]

Esta historia comienza con un cañón típico del lejano oeste, con un calor sofocante y matojos rodantes. Andando por este caluroso paisaje se encontraban Wario y Waluigi que llevaban lo que parecía ser un mapa del tesoro. Después de avanzar por el caluroso terreno, derrotando a algún que otro enemigo con forma de roca, llegaron hasta un lugar en el que el ambiente no parecía ser muy acogedor, más bien hostil. Wario sacó de su bolsillo un extraño instrumento con forma de flauta pero en ese momento algo se lo arrebató de las manos a toda velocidad: un espadachín con orejas de elfo y gorro verde que les adviertió que no deberían estar ahí y que se marchen de este sitio tan peligroso. Los hermanos Wario, propio de ellos, hicieron oídos sordos y decidieron plantarle cara.

Al terminar el combate, con la derrota para Link, los hermanos Wario recuperaron su flauta y decidieron tocarla, lo que provocó que se produjera un terremoto que abrió el suelo en dos. Wario y Waluigi se miraron felices y decidieron bajar al agujero rápidamente sin saber lo que les esperaba. En ese momento, un armadillo que pasaba rodando por ahí vió el trofeo de Link y lo resucitó. Cuando fue resucitado, Link le agradeció pero acto seguido comenzó a bajar a la cueva, seguido de Dillon que también quería saber qué estaba pasando.

Tras adentrarse en la siniestra cueva, Link y Dillon avanzaron a toda prisa hasta las profundidades de la misma, donde consigueron alcanzar a tiempo a Wario y a Waluigi junto a un gran lago subterráneo. Link trató de explicar a Wario y Waluigi por qué no debían de estar ahí, pero, antes de que pudiera comenzar siquiera, un monstruo con aspecto de roca y una boca enorme surgió de dentro del lago y atacó a los cuatro, quienes se vieron obligados a contraatacar.

Al derrotarle, el monstruo desapareció y dejó en su lugar un misterioso cofre. Wario, volviendo a ignorar las advertencias de Link, lo abrió. Nada más abrirlo, del cofre empezó a salir una especie de energía oscura que se iba desperdigando por el lugar, hasta comenzar a juntarse toda y formar X fragmentos de cristal oscuro. Antes de que pudieran reaccionar, los fragmentos salieron de la cueva hacia arriba ocasionando un agujero en el techo y luego comenzaron a separarse y a desperdigarse por todo el mundo.

Tras salir por el agujero, Link comenzó a correr, y Wario, Waluigi y Dillon, al no saber qué hacer, decidieron seguirle.


-Fin del prólogo-

Capítulo 1: Fortaleza[]

Después de que los fragmentos comenzaran a volar a distintas partes del mundo, Mario y Luigi decidieron que ese era el momento para hacer una tregua con Bowser, puesto que ahora tenían un enemigo común. Mario y Luigi, junto a Peach partieron hacia la fortaleza Bowser, que se encontraba en lo alto de una montaña oscura. Después de viajar por los prados verdes a los que están más que acostumbrados, llegaron hasta los pies de la montaña.

Justo al llegar a los pies de la montaña, Kamek vio al trío llegar y avisó a todo el ejército de Bowser que fueran a atacarles. Esto, junto con las trampas que se hallaban en la ladera de la montaña, hizo su escalada muy dificultosa, pero al final lo consiguieron. El interior de la fortaleza fue más de lo mismo, trampas y enemigos que solo buscaban la perdición para Mario, Luigi y Peach.

Cuando al fin llegaron a la sala del trono, Bowser y Bowsy estaban esperando para dejarle al trío las cosas claras. Kamek llegó justo en ese momento y trató de avisar a Bowser y a Bowsy algo, pero estos le ignoraron y le forzaron a luchar también.

Al finalizar la batalla 3 vs 3, con la victoria para los héroes, estos decidieron revivir a sus tres rivales para intentar explicarles que debían hacer una tregua. Cuando fueron revividos, Bowser y Bowsy aceptaron a regañadientes, pero en ese momento un fragmento oscuro cayó justo en la sala atravesando el techo. En ese momento, todos los enemigos que estaban en la fortaleza fueron hacia allá y comenzaron a atacar a todos, incluido a Bowser. Así pues, los nueve tuvieron que hacer frente a una horda de enemigos que parece que no terminaban nunca.

Consiguieron vencerles, sí, pero no pasó ni un segundo hasta que empezaron a llegar más. Fue en ese momento cuando Bowser, Bowsy y Kamek iniciaron su retirada. Los dos primeros se subieron al Helikoopa y se fueron por el agujero que había dejado el fragmento, pero Kamek no corrió la misma suerte, pues fue atrapado por un Lakitu por malas pulgas. En ese momento, Mario rescató a Kamek y agarró el fragmento, que ocasionó un temblor en toda la fortaleza e hizo aparecer un portal que se tragó a Mario, Luigi, Peach y Kamek.

Lo que había tras el portal era un desierto lleno de dunas, pirámides, cactus y palmeras. Como no sabían a dónde ir, se dirigieron a una de las pirámides más grandes que había a la vista.

-Fin del capítulo 1-

Capítulo 2: Isla[]

En este capítulo nos remontamos en un entorno paradisíaco donde los Miis suelen ir de vacaciones a practicar diversos deportes o simplemente a relajarse. Sin embargo, últimamente han habido denuncias de gente que ve a otras personas comportarse de manera extraña y, hasta, a pequeños monstruos que rondan por la isla durante la noche. Ese es el motivo por el que se han enviado a cinco Miis preparados y entrenados para el combate: A, cuya arma son sus extremidades; B, con una espada afiladísima; C, llevando un cañón incorporado a su brazo; D, cuyas habilidades deportivas son de gran ayuda para el combate y E, que porta un bastón capaz de crear fuego, hielo y demás poderes, para que investiguen la isla y aseguren la paz en ella.

Durante el primer día, exploraron a fondo la isla, pero no detectaron señales de vida desconocida, pero al caer la noche, notaron cómo unos misteriosos monstruos con apariencia humana negros como la noche y planos como una hoja de papel, aparecieron de la nada y empezaron a pulular por la isla. Los cinco Miis se pusieron manos a la obra y volvieron a patearse la isla pero, esta vez, para asegurar que no quedaría ninguno de estos monigotes en pie.

Cuando por fin lo consiguieron, vieron cómo una especie de nube oscura y circular se empezaba a formar en lo alto del volcán de la isla, por lo que el grupo decidió ir a investigar, sin saber que la entrenadora del gimnasio de nombre Wii Fit les seguía para investigar también. Para su sorpresa, dentro del volcán se estaba formando un ser exactamente igual que los que habían derrotado antes, pero mucho más grande esta vez. Tras derrotarlo, el gran ser pegó un salto y se metió dentro de la lava del volcán pero, en lugar de achicharrarse vivo, desapareció como por arte de magia.

Cuando volvieron la vista del caluroso pozo, vieron como la entrenadora de Wii Fit tenía en sus manos el trofeo de lo que parecía ser lo mismo que acababa de cometer suicidio. Lo resucitaron y el ser en dos dimensiones, en lugar de atacar a nuestros protagonistas, saltó en la lava también, pero, esta vez, nuestros héroes se dieron cuenta de que la lava era en realidad, una especie de portal mágico. Así que, sin pensárselo dos veces, los cinco luchadores Mii, más la entenadora de Wii Fit, saltaron al portal tapado por un disfraz de lava ardiente.

Para sorpresa de todos, cada uno de los Miis apareció en un lugar diferente. A apareció en una especie de base espacial colorida, B apareció en un glaciar, C apareció en mitad de un bosque frondoso, D apareció encima de una nube sólida, E apareció en un islote en mitad del océano, y la entenadora de Wii Fit, en mitad de una llanura gigantesca. ¿Cómo se iban a reagrupar ahora nuestros seis héroes?

-Fin del capítulo 2-

Capítulo 3: Acantilado[]

Mientras todo esto pasaba, un espadachín llamado Marth se encontraba a los pies de un altísimo acantilado, dispuesto a saber qué era esa misteriosa luz que había visto dirigiéndose a la cima del mismo. Se puso manos a la obra y comenzó a subir por el acantilado, que tenía fósiles incrustados en la pared, pozos de alquitrán muy peligroso y plataformas de roca inestables que se caían casi al instante de pisarlas. La escalada fue sin duda muy difícil y larga, pero Marth había pasado por cosas peores.

Por el acantilado pululaban todo tipo de enemigos que atacaban al espadachín en cuanto lo veían. Marth continuó caminando por el acantilado hasta llegar a una zona donde las plataformas y el suelo estaban hechas de huesos fosilizados. Aunque parecía algo curioso, siguió su camino. En una de estas tuvo que comenzar a saltar entre péndulos para poder continuar y rocas esféricas llenas de pinchos que trataban de aplastarle. No fue sin embargo, cuando más en peligro estuvo que en una de las susodichas plataformas inestables.

Esta era más larga que las anteriores, y comenzó a desmoronarse poco a poco, obligando a Marth a salir por patas de ahí. Sin embargo, Marth no pudo llegar hasta el final de la plataforma, por lo que cayó al vacío. Todo parecía perdido cuando una especie de dragón de fuego apareció volando de la nada y agarró a Marth al poco de caer. Después le llevó hasta el final de la plataforma. Marth agradeció a Charizard que salvara su vida, y este decidió acompañar a Marth en su búsqueda.

El siguiente tramo del acantilado fue más de lo mismo: péndulos, rocas que caían y plataformas inestables. Fue un largo camino pero al final llegaron hasta arriba del todo. En lo más alto del acantilado se hallaba una guarida gigantesca y misteriosa, donde el dúo decidió entrar. Dentro se encontraron ni más ni menos que con el fragmento oscuro, pero antes de que el espadachín pudiera ir a agarrarlo, un monstruo cayó desde arriba y rugió a Marth y a Charizard. En ese momento, Mumalo soltó una potente llamarada por la boca, que fue contrarrestada al instante por una de Charizard. Después, el enemigo dio un salto con la intención de aplastar a ambos, pero antes de caer fue golpeado por una bola azul que resultó ser el mismísimo Sonic el erizo.

Con tres miembros en el grupo, el monstruo fue vencido, dejando vía libre para coger el fragmento oscuro. En ese momento, un portal apareció debajo de ellos, se los tragó y los transportó a un glaciar.

-Fin del capítulo 3-

Capítulo 4: Bosque[]

En este capítulo nos remontamos en mitad de un bosque frondoso, repleto de árboles descomunales cuyas lianas servían para trepar y cuyas copas hacían de plataformas. Por este bosque se encontraban andando Donkey Kong, Diddy Kong y Dixie Kong, pues estaban siguiendo un rastro de plátanos que un ladrón había dejado. Efectivamente, los plátanos de los Kong habían sido robados una vez más.

En el bosque abundaban una espesa niebla que dificultaba la visión y enemigos que acechaban entre las plantas para atacar, plantas carnívoras y animales agresivos de la zona.

A mitad del camino, los Kong se encontraron con una persona enmascarada y con un traje azul ceñido comiendo un plátano dentro del bosque. Estos dedujeron rápidamente que se hallaban frente a su ladrón, por lo que decidieron atacarle. Esta persona desapareció justo cuando Donkey Kong le iba a asestar un puñetazo, y reapareció juste detrás de él dándole una patada.

Al terminar el combate, los Kong se fijaron a su alrededor, y se dieron cuenta de que no estaba el gran montón de plátanos robado, por lo que decidieron revivir a su enemigo de su trofeo. Al pedirle disculpas, el enemigo les contó que se llamaba Sheik y que estaba buscando algo en lo más profundo del bosque, por lo que decidieron unirse.

Al llegar a la parte más profunda del bosque, vieron un claro luminoso con un pequeño lago. Al entrar, vieron como un monstruo verde y con forma de búho estaba sentado en el suelo junto a un Mii durmiendo en un tocón. Para sorpresa de los simios, junto a ellos se encontraban los plátanos robados, así que decidieron atacar, nuevamente, al que parecía que había sido su ladrón.

A la mitad del combate, el Mii, de nombre C, les pidió que pararan esa absurda pelea que no llevaría a ningún lado. Resulta que este monstruo, llamado Decidueye, se encontró a C inconsciente en mitad del bosque, por lo que decidió llevarlo a su guarida para cuidarle; los plátanos los robó porque no había nada en el bosque que pudiera comer C. No pasó ni un minuto después de la explicación cuando apareció de la nada una araña gigante con un solo ojo que atacó a todos, por lo que decidieron combatir contra él.

Cuando derrotaron a la araña, apareció un fragmento oscuro que Diddy cogió para ver qué era, pero, en ese momento, un extraño hombre vestido con un traje negro con cuernos apareció, atrapó a Diddy, creó un portal y se lo llevó. Para suerte de nuestros protagonistas, pudieron cruzar por él antes de que se cerrara. Lo que había tras él era un enorme castillo japonés antiguo. Como no sabían qué hacer, decidieron entrar.

-Fin del capítulo 4-

Capítulo 5: Cielo[]

En este capítulo nos remontamos al Reino del Cielo, hogar de la diosa de la Luz Palutena, su ejército de ángeles, y el líder de este, Pit. Tras ver lo que estaba sucediendo en el planeta, Palutena decidió enviar a Pit a este para que pudiera ayudar con los líos del mismo. Así fue como Pit descendió por el Reino del Cielo y el mar de nubes, derrotando enemigos para llegar al suelo. A la mitad del viaje, se le cruzó Pit Sombrío, quien retó a Pit a un combate. Este último le dijo que no tenía tiemppo y que si le quería acompañar en el viaje, pero su copia sombría se limitó a atacarle cuando terminó la frase, por lo que Pit se vio obligado a responder atacando. Cuando perdió el combate, Pit Sombrío se preguntó por qué nunca puede ganar a Pit y se fue de allí sin decir más.

Pit seguía y seguía bajando por el mar de nubes, en un momento le preguntó a Palutena si sabía por qué Pit Sombrío se había comportado de esa forma tan impropia de él, a lo que ella respondió que no sabía nada. A los pocos kilómetros de llegar al suelo, Palutena se teleportó rápidamente delante de Pit para reflejar un rayo que le venía de frente, y que le apareció de la nada. El disparador era un misterioso monstruo con forma de nube, con pinchos a su alrededor y un gran ojo en el medio, que estaba luchando contra una bola rosada.

Cuando Pit, Palutena y Kirby derrotaron al bicho, este soltó el trofeo de D. Cuando fue resucitado, este, desconcertado, miró a su alrededor y agradeció a Pit, Palutena y a Kirby. Pasado un segundo, Kirby escupió una especie de fragmento negro que se había tragado, y que ocasionó que el Kracko le atacara. En ese momento, apareció un portal junto a ellos y les transportó a unas colinas en mitad de una gran llanura.

-Fin del capítulo 5-

Capítulo 6: Fábrica[]

En este capítulo nos remontamos nada más ni nada menos que en el espacio, más concretamente en una base espacial. En ella nos encontramos un pequeño robot con un enchufe a modo de cola limpiando los pasillos de esta cuando, de pronto, otro robot aún más pequeño y volador le advirtió que algo ha pasado en el planeta y que debe investigarlo. Chibi-Robo se puso manos a la obra y se metió en la Chibi-Casa de camino al planeta. Pero, cuando estuvo a punto de llegar, otra nave impactó con él haciendo que ambos caigan desesperadamente al suelo de una ciudad futurística. 

Chibi-Robo y su acompañante Tely salieron enfadados de la Chibi-Casa para saber quién había sido el que se chocó con ellos. El piloto de la otra nave resultó ser el capitán Olimar, que piensó que fueron los otros los que no tuvieron cuidado a la hora de pilotar su nave. Como ninguno de los dos se puso de acuerdo, decidieron luchar. Al terminar el combate, un velocísimo coche de carreras flotante apareció a toda mecha junto a ellos para detener la lucha. El corredor no era otro que Captain Falcon, que pidió amigablemente a ambos luchadores que le acompañen en la búsqueda de un tesoro formidable y que, además, compartiría las ganancias con ambos. Como no tienen otra cosa que hacer, tanto Chibi-Robo como Olimar aceptan acompañar al Captain Falcon en su viaje.

Después de un largo viaje, consiguieron llegar a lo que parece ser una fábrica de robots abandonada donde parece que alguien estuvo experimentando ahí con robots, ya que algunos seguían en funcionamiento y eran hostiles. En esta fábrica habían tuberías rotas de las que salía un gas tóxico, cables sueltos, plataformas que se abrían y cerraban constantemente y demás artimañas que dificultaban la búsqueda. Durante la búsqueda de Captain Falcon, se toparon con el trofeo de R.O.B., pero antes de que pudieran revivirlo, una especie de energía oscura comenzó a aparecer de la nada y cubrió completamente al trofeo. Acto seguido, la masa se transformó en una versión gigante y malvada del propio robot, por lo que el grupo luchó contra él.

Cuando lo derrotaron, la extraña energía desapareció y dejó el trofeo donde estaba. En ese momento, Captain Falcon lo revivió y le explicó a R.O.B. que venían en son de paz. R.O.B., en busca de respuestas que respondieran cómo se había convertido en trofeo, decidió acompañar al grupo.

La búsqueda siguió y siguió, hasta que llegaron a una especie de sala de pruebas gigantesca. En ella se encontraban varias plataformas y una especie de masa amarilla gelatinosa. En ese momento, R.O.B. se acordó de por qué se había transformado en trofeo y quiso salir, pero antes de que pudiera salir por la puerta, esta se cerró de golpe atrapando al grupo. En ese momento. un robot azul con apariencia de erizo apareció y lanzó un rayo a la masa amarilla, que acto seguido comenzó a formarse. Después de eso, el malvado desapareció del lugar sin dejar rastro.

La masa comenzó a hacerse más y más grande hasta adoptar una forma humanoide. Dicha forma comenzó a cargar un ataque que parecía venir de su único ojo pero, antes de que pudiera lanzarlo, recibió un disparo láser en el ojo que impidió que lanzara su ataque. El disparador era Mega Man, que inmediatamente se puso del lado del grupo para luchar contra el Yellow Devil.

Cuando le vencieron, el robot desapareció convirtiéndose en una especie de fragmento negro de piedra. Al momento de verlo, Captain Falcon dedujo que eso fue lo que estaba buscando y dio la búsqueda por concluida, por lo que tanto él y como sus acompañantes decidieron salir de allí. Con lo que no contaban, fue con que el fragmento sería robado justo en ese momento por Metal Sonic. En el momento de recogerlo, apareció un portal que se tragó a todos y les transportó a lo más alto de un edificio en una ciudad futurística, desde donde presenciaron el ataque de un robot inmenso hacia ella. Justo en ese momento, Metal Sonic fue hacia el robot, por lo que el grupo decidió seguirle.

-Fin del capítulo 6-

Capítulo 7: Desierto[]

En este capítulo nos remontamos de nuevo a la historia de Mario, Luigi, Peach y Kamek, en su viaje por encontrar a Bowser. Andando por el vasto desierto, se toparon con una gran pirámide, en cuya entrada se encontraba Lucas, un niño de unos 12 años con todo tipo de poderes psíquicos, quien afirmaba que su compañero había entrado en la pirámide sin haberle esperado. El grupo vio buena idea la de ayudar a este chaval a encontrar a su amigo, por lo que decidieron acompañarle en su búsqueda.

La pirámide estaba llena de trampas, plataformas flotantes, enemigos que trataban de aplastar al grupo y enormes pozos con arenas movedizas. Fue una tarea muy tediosa llegar hasta el final de ella, pero lo consiguieron.

Llegaron finalmente a una sala donde se encontraba una estatua gigante y el trofeo de Ness. En cuanto Lucas resucitó a Ness, la estatua cobró vida y procedió a atacar. La estatua, a pesar de moverse lentamente, era muy resistente a los ataques y fue muy costoso derrotarla.

Al vencerla, soltó un fragmento oscuro que Mario guardó. Nada más recogerlo, oyeron una risa maligna proveniente de arriba. Era nada más y nada menos que Grahim, quien había dado vida a la estatua con su magia oscura y que se lanzó a por el fragmento que Mario había recogido previamente. Justo cuando cogió el fragmento, se creó un portal allí mismo por el cual todos pasaron. Grahim apareció en la sala de mandos de una nave de combate enorme y el resto apareció en las ruinas de lo que pareció ser una civilización antigua.

-Fin del capítulo 7-

Capítulo 8: Glaciar[]

En este capítulo nos remontamos a un fresco paisaje polar, conformado por bosques nevados y grandes estructuras de hielo. Por encima de uno de estos imponentes icebergs se econtraban andando dos chavalillos esquimales con martillos: los Ice Climbers. Estos se dispusieron a ir a una gruta helada pues habían visto un fragmento volando hacia su interior.

El glaciar tenía un suelo muy resbaladizo y estaba lleno de enemigos duros de roer que usaban el hielo para atacar. Al alcanzar el final del enorme iceberg y volver al bosque nevado, vio como una especie de nave espacial hacía un aterrizaje forzoso más allá de él. Así, pues, Popo y Nana recorrieron el bosque entero en busca de la mnave estrellada.

Cuando llegaron al fin a la entrada de la cueva, vieron cómo había un trozo de hielo que tenía congelado a un Mii espadachín. Cuando rompieron el hielo a base de martillazos, el Mii, de nombre B, agradeció a los Ice Climbers y les acompañó por la cueva helada.

La cueva helada estaba repleta de pozos sin fondo, suelo resbaladizo y vagonetas mineras que viajaban automáticamente en cuanto alguien se subía, a parte de los indeseables enemigos. Sin embargo, a la mitad del recorrido se toparon con otro grupo de personas que estaban explorando también la cueva. Estos eran Marth, Charizard y Sonic, y confundieron a los Ice Climbers y a B por enemigos, por lo que les atacaron. El combate finalizó con la victoria para el segundo grupo, pero se apiadaron de sus oponentes y decidieron revivirlos. Al final resultó que no eran enemigos sino amigos, pues también estaban en la cueva buscando el fragmento.

Finalmente, la cueva terminó en un claro nevado sin salida. Lo único que había en él era la misteriosa nave que se había estrellado previamente. Pero antes de que el grupo pudiera acercarse a investigar, un monstruo gigante con aspecto de polilla que usaba ataques eléctricos apareció de la nada y atacó al grupo. Estos últimos esquivaron su ataque, pero antes de que la polilla pudiera lanzar un segundo, de la nave estrellada salió Samus de un salto, y disparó un misil al enemigo. También se unió al instante al grupo.

Cuando vencieron a la Electropolilla Espejo, esta desapareció dejando un fragmento oscuro. En cuanto Samus lo agarró, apareció un portal justo debajo de ellos que les transportó al exterior de un castillo rosa.

-Fin del capítulo 8-

Capítulo 9: Castillo[]

En este capítulo nos remontamos a un gran castillo japonés. Un conocido espadachín llamado Ike, fue allí porque escuchó rumores de que si logras superar una serie de pruebas, serás recompensado. Esas pruebas consistían en derrotar rivales, sortear obstáculos y, en resumen, sobrevivir.

Nada más entrar se le presentó la primera prueba: aguantar durante dos minutos una gran oleada de enemigos sin ser derrotados. Al pasar los dos minutos, recibió unos cuantos daños pero pasaron la prueba con éxito.

En los siguientes pisos las pruebas consistían en saltar plataformas, romper dianas en poco tiempo y derrotar rivales. La sorpresa vino cuando, al entrar en el piso número 6 de 12, descubrió que un grupo se le había adelantado, un grupo formado por Donkey Kong, Dixie Kong, Sheik, Decidueye y C. Ike, al pensar que esos podrían ser su próxima prueba, no dudó ni un instante en atacarles. Lo mismo pensó y lo mismo hizo el otro grupo, por lo que se metieron en otro combate de los suyos.

Al ganar el combate, Ike se dio cuenta del error y optó por revivir a sus rivales, quienes decidieron acompañar a su nuevo amigo por el resto de desafíos.

Cuando por fin llegaron al último piso, vieron cómo el hombre que antes raptó a Diddy Kong entró por la gran puerta que daba al cuarto final. Al entrar, Black Shadow disparó un rayo a Diddy Kong, y a dos presos convertidos en trofeos que tenían allí. Unos tales Corrin y Ryu fueron controlados mentalmente junto a Diddy Kong por el villano, siendo forzados a luchar contra el otro grupo.

Al finalizar la batalla, el grupo decidió revivir a Diddy Kong, a Corrin y a Ryu, pues perdieron y además no tenían la culpa de nada. En ese momento vieron cómo el villano se dirigía hacia la azotea del castillo. Cuando el grupo pensó que tenía acorralado a Black Shadow, este hizo una señal seguida de la aparición de un enorme monstruo que levitaba y tenía un aspecto fantasmagórico. El grupo tuvo que ponerse manos a la obra y luchar contra el poderoso enemigo.

Cuando vencieron al Rey de las Tinieblas, este desapareció dejando un fragmento oscuro. Cuando Donkey Kong lo cogió, apareció un portal que se tragó a todos los que se encontraban ahí, Black Shadow incluido. Aunque por algún casual, Black Shadow fue a parar a la sala de mandos de una nave de combate gigantesca junto a Grahim, Corrin y Ryu aparecieron en un pantano y el resto fue a parar al exterior de un castillo rosa.

-Fin del capítulo 9-

Capítulo 10: Espacio[]

En este capítulo nos volvemos a remontar en el espacio, pero de una forma totalmente distinta a la anterior.

Después de que A apareciera en una base espacial, sus inquilinos, unas estrellas pequeñas con ojos lo llevaron a un jardín para asegurarse de que no le ocurriría nada. Cada cierto tiempo, la líder de estas estrellas, llamada Estela, iba a revisar el estado de su inesperado invitado. Cuando al fin despertó, A se sorprendió bastante: nunca pensó que las estrellas pudieran tener vida y, mucho menos, que fueran amables. Sin embargo, las estrellas, llamadas Destellos, estaban últimamente muy inquietas debido a que había aparecido una flota de barcos voladores espaciales cerca de su Planetarium.

Todo iba bien hasta que, de pronto, un temblor sacudió el Planetarium entero. Cuando fueron a investigar, vieron dos naves en la parte de la librería que se habían estrellado. Al salir de ellas, un zorro y un halcón antropomorfos salieron de sus respectivas naves. El zorro, llamado Fox, trató de disculparse, pero el halcón, de nombre Falco, se puso en plan borde con Estela.

A, al tratar de defenderla, acabó luchando contra Falco, quien acabó perdiendo el combate. Al terminar, vieron cómo otra nave aterrizaba a su lado para detener la pelea. De ella salió Krystal, una especie de loba que llevaba una extraña lanza. Trató de resucitar el trofeo de Falco, pero una especie de niña bruja subida en una escoba voladora se lo arrebató de las manos y se lo llevó a la flota espacial que tan inquietos tenía a los Destellos. Fox y A se subieron a su nave, y Estela y Krystal hicieron lo mismo con la suya, y fueron a la flota espacial gigantesca.

La flota estaba conformada por innumerables aeronaves flotantes de aspecto futurista con atmósfera y gravedad propia. Entre algunas de ellas había puentas para facilitar el paso de los robots de unos a otros. Efectivamente, estos robots atacaban al grupo en cuanto lo veía. Algunos luchaban cuerpo a cuerpo, pero otros llevaban lanzas o pistolas de rayos láser. 

En un momento de la búsqueda, una alarma sonó. Todos los robots que estaban en la flota se dirigieron al mismo sitio: la nave que iba detrás del resto y la más grande, así que el grupo los siguió. Resulta que todos los robots iban a la nave principal porque tenían que terminar un robot aún más grande con aspecto de dragón, y donde se encontraba también la bruja.

Cuando ella los vio, hizo sonar otra alarma pero, esta vez, fue para hacer que todos los robots dejaran de hacer lo que estaban haciendo y fueran a acabar con el grupo, misión que acabó sin éxito, ya que el grupo estuvo por encima todo el rato. En ese momento, la bruja, de nombre Ashley procedió a atacar también al grupo, pero, justo antes de que pudiera pensárselo dos veces, un misterioso hombrecito con un casco que ocultaba casi toda su cabeza, una espada y un cañón en cada mano atacó a Ashley convirtiéndola en trofeo y haciendo que suelte el de Falco. Después de eso, se subió al gigantesco robot y empezó a cargar su taladro para lanzarlo contra el grupo.

Pero, justo antes de que lanzara su golpe, un portal se abrió justo encima del robot y de él cayeron tres personas: un espadachín, un armadillo, un hombre muy delgado y otro muy gordo. Resulta que Link, seguido por Dillon, Wario y Waluigi, encontró un fragmento en mitad del cañón, lo que ocasionó que un portal apareciera y se tragara al grupo. Estos aprovecharon el momento de la distracción para revivir a Falco y a Ashley, quienes ayudaron a vencer al Egg Dragoon.

Cuando lo consiguieron, la máquina dejó un fragmento oscuro. Wario fue a agarrar el fragmento oscuro, pero el Enmascarado se le adelantó. Eso provocó que un portal apareciera y se los tragara. El villano apareció en la sala de mandos de una nave de combate junto a Black Shadow y Grahim, Fox y Falco aparecieron en un aeropuerto en el que una nave estaba despegando y el resto acabó en el exterior de un castillo rosa.

-Fin del capítulo 10-

Capítulo 11: Cueva[]

En este capítulo nos remontamos a una isla perdida en mitad del océano. Aquí fue donde apareció E tras pasar por el portal del volcán. Al despertarse, vio que no estaba solo, una especie de niño-adulto con una camiseta roja le había visto en la playa y se había quedado con él todo el tiempo.

El chavalillo sin nombre -llamémosle Aldeano- le contó a E que estaba en la Isla Tórtimer, pero que el barco que le llevaría de vuelta a su casa aún no había regresado a por él, y por eso estaba solo. Al pasar un rato, vieron pasar a lo lejos un barco con apariencia de barco pirata.

El Aldeano y E hicieron señas con las manos para atraer la atención del barco, pero al parecer, su dueño no les vio. Todo parecía perdido hasta que al Aldeano se le ocurrió encender unos fuegos artificiales y, en este caso, el barco sí que les vio.

Al llegar a la orilla, vieron que el barco tenía un único tripulante: un chavalillo rubio con unos ojos enormes y un hada que le acompañaba, que invitó amablemente a los náufragos a que se subieran a su barco.

Ya en el barco, Toon Link se volvió a poner en el timón y E y el Aldeano se dieron una vuelta. Al bajar a la bodega del barco, vieron una especie de trofeo de lo que parecía ser una bola rosada con un rizo en la cabeza. Al resucitarla, se mostró desconcertada ya que no sabía cómo había bajado ahí. En ese momento, el barco empezó a temblar tras un gran estruendo.

Al salir a la cubierta, vieron que esta había sido golpeada por otro barco. El dueño del barco que se había chocado era un cocodrilo muy grande y gordo y con corona y capa. Este, furioso, atacó a Toon Link, al Aldeano, a Jigglypuff y a E.

Al terminar el combate, King K Rool se convirtió en trofeo, pero fue resucitado al instante por el Aldeano, quien ofreció amigablemente un pastelito al furioso cocodrilo, quien aceptó el regalo. Después de reconciliarse con la tripulación de su barco enemigo, una especie de cueva emergió del mar delante de ellos.

King K Rool se subió a su galeón, seguido del resto ya que su barco se estaba hundiendo, y se adentraron en la extraña cueva que había aparecido de la nada. Al meterse, vieron que había que seguir a pie y dejaron el barco encallado en la orilla.

La cueva estaba llena de pozos que había que cruzar nadando, enemigos que atacaban desde el agua, haciendo muy tenso su paso por ella y de trampas y puertas que necesitaban llaves.

Al llegar al final de la misma, vieron que no había nada más que el trofeo de un dinosaurio verde. Antes de que pudieran resucitarlo, una magia oscura comenzó a entrar por unos agujeros que abrió en las paredes y poseyó al trofeo, provocando que el grupo tuviera que luchar contra una versión gigante y malvada de Yoshi. Al vencerlo, pudieron resucitarle y volvieron a la entrada de la cueva. Lo que no se esperaban, es que en su barco se estaba disputando una batalla entre un Blooper gigante y una especie de rana ninja, por lo que el grupo decidió ayudar a su misterioso defensor.

Cuando derrotaron a Mega Blooper, este se hundió en el fondo del mar, no sin antes haber expulsado por la boca un fragmento oscuro y el trofeo de una niña que llevaba una pistola en cada mano. Al resucitarla, contó que había acabado luchando con el Mega Blooper porque lo confundió con otra especie. Justo después de la explicación, el Aldeano agarró el fragmento oscuro. Evidentemente, un gran portal se abrió debajo del barco, tragándoselo a él y a sus tripulantes.

El barco cayó desesperadamente encima de lo que parecía ser un enorme castillo de color rosa, provocando grandes daños a ambos. Sin embargo, la inkling no apareció con ellos, sino que apareció dentro de una sala junto a una jaula que contenía una especie de pájaro gigante metálico.

-Fin del capítulo 11-

Capítulo 12: Ruinas[]

En este capítulo nos remontamos en la entrada de las ruinas de una civilización antigua. Por aquí andaba Spring Man, quien había visto un fragmento volando hacia el interior de ellas y buscaba respuestas, por lo que no se pensó dos veces antes de entrar

Las ruinas estaban llenas de enemigos llamados Funestos, que cada vez que veían al grupo empezaban a llamar a un montón de enemigos más pequeños para intentar cortarles el paso. También había enemigos tales como ojos voladores, Unowns, Zubats o grandes caras voladoras. Por supuesto, también estaban llenas de trampas y puertas.

En un momento de la búsqueda se encontró con un misterioso ser de piel roja y guantes con pinchos. Al pensar que este sería otro de los múltiples enemigos que molestaban en las ruinas, decidió atacarle, por lo cual el otro respondió. Cuando el misterioso ser, de nombre Knuckles, fue convertido en trofeo al ser derrotado, Spring Man se dio cuenta de su error y decidió revivirle. Knuckles aceptó sus disculpas e invitó a su nuevo elástico aliado a que le acompañara. Evidentemente, Spring Man aceptó.

A medida que avanzaban, la cosa se iba complicando. Cada vez las trampas eran más difíciles de superar, como paredes que se cerraban o cuevas llenas de gas venenoso. Cuando por fin llegaron al final, llegaron al interior de una torre enorme, donde no había más que otro grupo de gente explorando.

Toda esta gente resultó ser Mario, Luigi, Peach, Ness y Lucas, que habían sido transportados ahí después de agarrar un fragmento, aunque este fuera robado después. Esta vez no lucharon pues sabían que ninguno era enemigo, a diferencia del Funesto que apareció de la nada por un lado.

Este Funesto, sin embargo, era diferente a los demás, pues al ver al grupo, en lugar de llamar a más enemigos, lo que hizo fue volverse gigante. El Funesto Supremo empezó atacando al grupo con su enorme guadaña, llamando a otros Funestos y tratando de pisotearles. Fue bastante complicado luchar contra él, pero terminaron venciéndole.

Al desaparecer, el Funesto dejó un fragmento oscuro y el trofeo de un ángel con alas y ropa negas. Al resucitarlo, contó que trató de derrotar al Funesto Supremo antes, pero que era demasiado poderoso como para intentarlo solo. Cuando Mario agarró el fragmento apareció un portal y se los llevó a lugares distintos. Spring Man, Knuckles y Pit Sombrío aparecieron en un templo misterioso y Mario, Luigi, Peach, Kamek, Ness y Lucas aparecieron en el exterior del Castillo de Peach junto a otros luchadores que estaban ahí de antes.

-Fin del capítulo 12-

Capítulo 13: Llanura[]

En este capítulo nos remontamos en una basta y gigantesca llanura. En ella hay colinas, cascadas, ríos que desembocan en grandes lagos y enormes estructuras de roca. Por ella se encontraba paseando un joven de 18 años llamado Shulk, quien se disponía a derrotar unos cuantos enemigos que habían sido vistos por la zona.

Mientras estaba andando, se encontró con un enemigo bastante sospechoso: un hombre negro bastante alto con pinta de ser muy poderoso. Al observarlo detenidamente, Shulk vio que planeaba algo, así que trató de atacarle, pero antes de que pudiera siquiera tocarle, había desaparecido totalmente. Shulk no le dio mas vueltas al tema y siguió caminando.

Cuando se encontraba andando por la llanura, un arbusto se empezó a mover sospechosamente. El joven preparó su espada Monado para hacer frente a lo que quiera que fuera eso. El arbusto se detuvo un segundo y se oyó una risotada tras él. Después de eso, algo saltó del arbusto.

Ese algo no era nada más que un perro acompañado por un pato azul. Shulk se preguntó qué hacía un perro como ese en un sitio como aquel, pero el perro parecía amistoso. Cuando se encontraban jugueteando como si Shulk fuera su dueño, otro enemigo apareció de la nada. Cuando Shulk volvió a preparar su Monado, el perro hizo una señal y el monstruo recibió un disparo de pistola de la nada. Shulk vio que esa habilidad del dúo le resultaría útil y decidió llevárselo con él.

Siguieron y siguieron andando por la llanura, hasta encontrar a un ángel, una persona con pintas de atleta, una bola rosa y una mujer de pelo largo luchando contra el mismo hombre misterioso que se habían encontrado antes. Parecía que llevaban un buen rato peleando, pues todos tenían moratones y heridas en sus cuerpos. En ese momento, Shulk y el dúo Duck Hunt fueron a ayudar.

Shulk y el dúo Duck Hunt consiguieron derrotar a Ganondorf, aunque decidieron revivirle por pena. Después de eso, desapareció de nuevo. El grupo siguió con su camino por la llanura hasta que cayó la noche.

Se hizo de noche y llegaron hasta la orilla de un lago. Cuando se sentaron para tomar un descanso, oyeron un grito a lo lejos que parecía llamar a Shulk. El emisor de aquel grito era el poderoso Cara Metálica, enemigo acérrimo de Shulk, que en ese momento no se encontraba solo para derrotarle una vez más.

Cuando le derrotaron, Cara Metálica dejó el trofeo de una mujer completamente blanca, y un fragmento oscuro. Shulk revivió a la Entrenadora de Wii Fit, quien les agradeció enormemente que la hubieran resucitado. Después de eso, Shulk fue a recoger el fragmento, pero el mismo hombre misterioso de antes apareció de la nada y se le adelantó, ocasionando que apareciera un portal a su lado que se los tragaría.

Tanto Ganondorf como el grupo acabaron en sitios distintos. El grupo acabó en el trastero de un castillo, que fue sacudido violentamente por razones desconocidas, y Ganondorf acabó en la sala de mandos de la Hal Abarda junto a Black Shadow, Grahim y el Enmascarado. Sin embargo, la Entrenadora de Wii Fit tuvo un destino distinto, pues apareció en una de las salas de la Hal Abarda.

-Fin del capítulo 13-

Capítulo 14: Volcán[]

En este capítulo nos remontamos en una gran región volcánica, repleta de ríos y cataratas de lava y estructuras de piedra volcánica. Por este caluroso paisaje se encontraba andando Mario de Papel, en su búsqueda por un fragmento oscuro.

Como de costumbre, aparte de los estrechos caminos y los géiseres de lava que levantaban plataformas, la región estaba plagada de enemigos que principalmente usaban el fuego como método para atacar a Mario de Papel.

En un punto del viaje, se encontró con la estatua de un misterioso ser gris con una larga cola. Antes de que Mario de Papel pudiera resucitarlo, una especia de magia oscura empezó a emerger de la lava para poseer al trofeo, convirtiendo a Mewtwo en una versión más gigante y malvada de sí mismo. A Mario de Papel no le quedó otra que derrotarlo.

Cuando le venció, resucitó el trofeo sin complicaciones. Cuando Mewtwo despertó, se mostró desorientado, pero en seguida recordó por qué estaba ahí, así que se puso en marcha hacia el interior del volcán. Mario de Papel decidió seguirle por si ambos buscaban lo mismo.

El interior del volcán era una estructura en espiral que Mario de papel y Mewtwo debieron escalar. Cuando llegaron a la mitad del recorrido, la lava comenzó a elevarse, obligando a ambos luchadires a darse prisa para no morir abrasados. Cuando al fin llegaron a la cima del volcán, la lava se detuvo.

En la cima se hallaba flotando un fragmento oscuro. Mewtwo y Mario de papel pensaron que solo debían agarrarlo e irse, pero les esperaba algo mucho peor. De la lava surgió una bestia voladora con una cara al revés que procedió a atacar a los héroes, quienes esquivaron su ataque. El monstruo se dispuso a lanzar un segundo ataque, pero en ese momento recibió varios disparos en la cara.

Quien había disparado era Bayonetta, que ya tenía experiencia luchando contra este tipo de bestias. Así, los tres atacaron juntos al monstruo

Cuando le vencieron, soltó el fragmento y el trofeo de Pac-Man, que fue revivido por la bruja. En ese momento, un portal apareció a su lado y se los tragó, llevándolos al exterior de un castillo rosa. A pesar de eso, a Pac-Man le transportó por error en la sala de máquinas de la Hal Abarda.

Capítulo 15: Ciudad[]

En este capítulo nos remontamos en las calles de una ciudad futurística. Por ellas andaba el líder de un extenso grupo de héroes: Wonder-Red, quien tenía la misión de derrotar a los misteriosos alienígenas que atacaban la ciudad.

Sin embargo, al llegar a una plaza, vio cómo alguien ya había estado derrotando alienígenas, pues vio un montón de cuerpos robóticos en el suelo. En ese momento, un monstruo apareció y atacó por la espalda a Red. Pero antes de que el robot pudiera efectuar su siguiente golpe, recibió un disparo de humo de frente.

El autor del disparo de humo, que resultó ser vapor, era Henry Fleming, el nuevo aliado de Wonder-Red y, juntos, derrotaron al gran enemigo. Después de aquello, continuaron su misión juntos.

Tras derrotar a todos los enemigos en las calles de la ciudad, un gran temblor sacudió el suelo, que se empezó a resquebrajar poco a poco. De debajo del suelo apareció un gigantesco robot que empezó a disparar potentísimos láseres por sus manos en toda la ciudad. Red y Henry saltaron encima de un edificio para estar a su altura, pero el robot, de nombre Gah-Goojin, convirtió su mano en un taladro. Aunque Wonder-Red y Henry se habían preparado para contraatacar, encima del Gah-Goojin apareció una nube y de la cual cayó un trueno que dañó al robot.

El causante de ese trueno fue un Pikachu que, a pesar de su aspecto inocente, sabía realizar todo tipo de ataques eléctricos que ponían en un aprieto a sus enemigos. Así pues, con un miembro más en el grupo, lucharon contra el Gah-Goojin.

Cuando parecía que lo habían derrotado, el enemigo agarró el edificio sobre el que estaban subidos los héroes y lo lanzó haccia atrás, forzándoles a saltar hacia otro. Fue en ese momento cuando Metal Sonic llegó y disparó un misterioso láser hacia el Gah-Goojin, provocando que sus ataques se volvieran más potentes.

En ese momento, el grupo que seguía a Metal Sonic conformado por Captain Falcon, Olimar, Chibi-Robo, Mega Man y R.O.B. llegó subido en el Falcon Flyer para ayudar al grupo inicial. La lucha terminó con la cabeza del robot volando por los aires, dejando un agujero en su interior. Metal Sonic se enfureció y entró dentro del robot para ver si podía controlarlo él solo. Nuevamente, el grupo le siguió.

El interior del robot estaba lleno de cables colgando y de pérdidas de un ácido extraño, posiblemente su combustible. Al llegar a la sala de mandos del interior del robot, estaba Metal Sonic toqueteando los mandos del mismo, y logró que se pusiera en pie de nuevo. El grupo luchó contra Metal Sonic ahí mismo, dando la derrota para el malvado, quien se convirtió en trofeo. En ese momento, Wonder-Red explicó a todos que había que encontrar el núcleo de energía del robot y destruirlo, así que todos fueron allí. Cuando dejaron el trofeo de Metal Sonic solo, apareció un portal a su lado, apareció Ganondorf, lo resucitó, y ambos se fueron.

Finalmente, el grupo encontró el núcleo de energía y lo destruyó. El interior del robot empezó a romperse y a explotar, y salieron de allí justo a tiempo antes de que la gigantesca explosión ocasionada por la rotura del núcleo acabara con todos.

Cuando al fin se pararon un segundo para descansar de la batalla, uno de los trozos del robot cayó a su lado y dejó un fragmento oscuro. Cuando Wonder-Red lo recogió, apareció un portal y se los llevó al exterior de un enorme palacio rosa.

-Fin del capítulo 14-

Capítulo 16: Hal Abarda[]

En este capítulo nos remontamos en un enorme valle rodeado por dos montañas. Al final de este valle se encuentra aparcada la gran Hal Abarda en un aeropuerto, pero en esta ocasión había sido robada por un misterioso grupo de villanos. Esto a Meta Knight no le hizo ninguna gracia, por lo que fue corriendo a ver qué había pasado, con el Rey Dedede siguiéndole.

El valle estaba lleno de enemigos molestos, colinas altísimas y pantanos. No fue, sin embargo, cuando al llegar a uno de estos pantanos, el rey y el caballero se toparon con Corrin y Ryu, quienes decidieron atacar al otro dúo. Cuando la batalla finalizó, el dúo vencedor decidió revivir al perdedor, ya que se dieron cuenta de que no eran enemigos comunes. Así pues, los cuatro decidieron unirse para llegar al aeropuerto.

Al llegar a la base de la nave, sin embargo, ya era demasiado tarde, pues ya hacía rato que había despegado. Al Rey Dedede le preocupaba el hecho de que uno de sus mejores secuaces se encontrara dentro, aunque más preocupado les tuvo el ver a dos personas al fondo de la base. Estos eran Fox y Falco, y llamaron a la Great Fox para ayudar a Meta Knight a alcanzar su nave, a lo que este aceptó encantado.

Dentro de la nave, en una sala, estaba un Waddle Dee con un pañuelo en la cabeza, posiblemente para diferenciarlo del resto de Waddle Dees (llamémosle Pañuelo Dee) durmiendo, que se despertó con el ruido del despegue. Se preguntó por qué la nave despegó cuando no estaba previsto ese día que lo hiciera, así que salió para investigar.

A lo largo de toda la nave habían enemigos extraños que no había visto antes, y también trampas y puzles relacionados con abrir puertas con llaves e interruptores. Sin embargo, al entrar en una de las salas, se encontró con el trofeo de un boxeador de aparente baja estatura. Al revivirlo, el boxeador, llamado Little Mac, se encontró confuso ya que no sabía cómo había llegado hasta ahí, así que agradeció a Bandana Dee por revivirle y se unió a él en la búsqueda.

Este proceso se repitió varias veces más, pues durante la exploración de la Hal Abarda se toparon con otros luchadores que venían en son de paz. Estos eran los que previamente habían sido rescatados de los jefes finales: Pac-Man, Inkling y la Entrenadora de Wii Fit.

La búsqueda por la sala de mandos continuó con más aliados en el grupo. Una sala requería derrotar enemigos para que las puertas se aabrieran, otra requería activar interruptores para que las puertas se mantuvieran por un corto periodo de tiempo y en otra había enjaulado una especie de pájaro metálico gigante.

Al final de todo, y tras un largo camino, encontraron la sala de mandos. Descubrieron que la nave estaba siendo controlada por un hombre negro y alto, llamado Ganondorf, un chavalillo con casco y espada, llamado Enmascarado, un hombre con cuernos y un traje negro ceñido, llamado Black Shadow, un hombre con la boca pintada y capa, llamado Grahim y un robot azul llamado Metal Sonic.

Ambos grupos lucharon encima del puente de la nave, con la victoria para el de Pañuelo Dee y compañía. Los enemigos al ser derrotados se convirtieron en trofeos, pero no pasó ni un segundo hasta que un arwing rojo aterrizó encima del puente. De él salió un lobo antropomorfo llamado Wolf, y resucitó a todos los villanos. Acto seguido, sacó una especie de mando y pulsó un botón. Después de eso, desaparecieron.. En ese momento, se oyó un gran ruido y un rugido que venía del interior de la nave, y vieron cómo el monstruo que vieron antes había sido liberado, y cómo se aproximaba al puente para atacar al grupo, que, nuevamente, se supo defender. 

Al derrotar a Meta Ridley, este dejó el trofeo de un monigote negro en dos dimensiones, que no hablaba y se sorprendió mucho al ser resucitado. En ese momento, el brazo metálico del puente de la nave se alargó y golpeó al grupo, tirándolo al vacío. Por suerte, cayeron encima de la nave que apareció justo a tiempo: la Great Fox. Después de eso, las dos naves continuaron volando.

-Fin del capítulo 15-

Capítulo 17: Templo[]

En este capítulo nos remontamos a un cráter en mitad de un valle. Por aquí se encontraba un espadachín que llevaba un libro que le permitía realizar todo tipo de ataques mágicos. Esta persona, de nombre Daraen, había ido al cráter pues al final de él se encontraba la entrada a un templo, en cuyo interior se hallaba uno de los fragmentos.

Tras recorrer el enorme cráter plagado de trampas y enemigos, al fin llegó al templo. En su entrada se encontró con otro grupo que estaba ahí de antes. Este grupo estaba formado por Spring Man, Knuckles y Pit Sombrío. No decidieron luchar, pues al instante supieron que Daraen no era un enemigo cualquiera. En su lugar, decidieron unirse para buscar el fragmento.

Sorprendente, ¿no? El templo estaba lleno de trampas como paredes que se cerraban, trozos de suelo que se caían y vagonetas impulsadas por raíles sin rumbo fijo. Y, sobre todo, enemigos que trataban de entorpecer la búsqueda de Daraen y sus compañeros. Hasta que llegó una bifurcación en el camino.

Como no supieron qué camino seguir, decidieron dividirse. Daraen y Pit Sombrío fueron por el camino de la izquierda y Knuckles y Spring Man fueron por el de la derecha. La sorpresa vino cuando ambos caminos llevaron al mismo sitio en el que estaban antes. Habían andado en círculos. Sin embargo, del fondo del templo se acercó un chaval rubio de unos 17 años llamado Hans, que usó una extraña magia para desprender el muro que había entre los dos túneles. El agujero resultante era el camino real, por lo que todos fueron por ese.

El camino abierto por Hans era más difícil de atravesar. Las trampas eran más difíciles y el número de enemigos había aumentado.  Aun así, consiguieron llegar hasta lo más profundo del templo.

Llegaron a una sala enorme un tanto arruinada con pilares por los suelos y varias plataformas. Aparte de eso, no había nada más. Justo cuando todos dieron la búsqueda por fallida y concluida, de la nada apareció un Lucario que luchó contra el grupo para tratar de echarles, pues no debían estar ahí. Cuando Lucario fue derrotado por uno de los integrantes del grupo, fue resucitado al instante, pero este les volvió a advertir que corrían un grave peligro.

Justo en ese momento, de la nada apareció un enorme monstruo con una boca gigantesca y dos extremidades con bocas al lado de la misma. Este enorme enemigo era muy poderoso y fue todo un desafío derrotarlo, pero el grupo formado por Daraen, Spring Man, Knuckles, Pit Sombrío, Hans y Lucario era superior.

Al derrotar a Guzzlord, este dejó un fragmento oscuro, el último para ser exactos. En ese momento, apareció un portal debajo del grupo que los llevó hacia un castillo sobre el que se estaba disputando una lucha entre dos naves.

-Fin del capítulo 16-

Capítulo 18: Laberinto[]

En este capítulo nos remontamos al exterior del castillo de Peach, en cuyo tejado había incrustado un barco pirata.. En esta zona había un montón de gente presenciando una batalla que se estaba disputando entre dos gigantescas naves: la flota de Bowser, comandada por Bowser y su hijo Bowsy y la Hal Abarda. comandada por Black Shadow, Wolf, Metal Sonic, Ganondorf, Grahim y Enmascarado. Todos los que estaban presenciando la batalla estaban asombrados por el espectáculo.

En un momento de la batalla, la Hal Abarda disparó un gran misil a la flota de Bowser, haciendo que tanto este como su hijo tuvieran que bajar al tejado del castillo. La Hal Abarda estaba preparando otro rayo aún más potente que el anterior, y este estaba apuntando al castillo, pero antes de que pudieran dispararlo, la gran nave recibió varios disparos de misiles y láseres por detrás. La nave de combate de Samus y los Arwings de Fox y Falco lograron detener el ataque de la Hal Abarda. Los disparos fueron tales que la Hal Abarda acabó cediendo y mostrando síntomas de que iba a explotar, pero algo inesperado sucedió: implosionó en lugar de explotar. 

Cuando desapareció la nave con los cinco villanos dentro, un portal muchísimo más grande se tragó tanto al castillo como a todos los que estaban afuera, y los reunió en una dimensión exactamente igual a la que estaban. Al subir la mirada, vieron a la Hal Abarda cayendo al suelo a punto de estrellarse, por lo que todo el mundo tuvo que apartarse rápido.

De la Hal Abarda salieron los cinco villanos arrepentidos por todo lo que habían hecho. A los héroes no les quedó otra que aceptar su disculpa, pues ahora debían deshacer todo el follón. En ese momento, apareció un portal a su lado por el que todos pasaron. Resultó que no era un portal sino una rotura en el espacio tiempo que transportó a nuestros héroes a una especie de sala con una puerta y una plataforma con un símbolo de un círculo atravesado por dos rayas

En esta sala "hub" podían recuperar vida si volvían e intercambiarse con otros luchadores si querían tomar el relevo. Se prepararon para salir por la puerta y no creyeron lo que vieron: era la ciudad futurística pero completamente desfasada. Los edificios estaban caídos y todo en general estaba hecho una ruina. Vieron una pequeña puerta por la que decidieron pasar. Tras ella se encontraba Chibi-Robo, pero consumido por las sombras y más agresivo que nunca. Al derrotarle, la puerta les llevó al mar de nubes. No tardaron un segundo en averiguar que debía recorrer de nuevo todos los lugares explorados para derrotar a las versiones oscuras de ellos mismos y a los jefes.

Ese mundo laberíntico estaba lleno de puertas que llevaban a otros lugares explorados y a escenarios donde debían luchar contra sus clones. También encontraron otras salas hub donde podían recuperar la vida y teletransportarse a otras. 

Fue una ardua tarea, pero finalmente lo consiguieron. Cuando habían logrado derrotar a todos los jefes y a todos los clones oscuros de los luchadores, todos los fragmentos que habían recogido comenzaron a reunirse creando un demonio oscuro que creó un portal gigantesco que se tragó a todos los luchadores y los transportó a una especie de subespacio.

-Fin del capítulo 18-

Capítulo final: Batalla final[]

Dentro de ese subespacio, el gran demonio comenzó a tragar y a tragar los lugares que habían visitado.  En ese momento, los que antes fueron villanos les revelaron un secreto. Lo que habían visto no era otra dimensión, sino el mundo que ellos conocían dentro de 1 año: habían viajado en el tiempo. 

La batalla fue muy reñida, pues el demonio se movía muy rápido y era muy poderoso, y tenía todo un arsenal de ataques como disparar rápidos rayos láser, atrapar a los enemigos para lanzarlos, mover la plataforma y hasta trataba de tragárselos. Todos los luchadores dieron su máximo potencial para acabar con la existencia de su gran enemigo.

Cuando lo derrotaron al fin, este se envolvió en sombras y se convirtió en una pequeña bola. Link la cogió y la puso a buen recaudo. Un portal se abrió ante ellos y se encontraron con que todo había vuelto a la normalidad. Todos empezaron a despedirse y a marcharse, hasta que delante del Castillo de Peach solo quedaron Link, Wario y Waluigi. Cuando estos dos preguntaron al espadachín qué haría con la bola en la que se había metido el demonio, este respondió que lo dejaría donde estaba al principio, pues no había muerto: solo había reiniciado su ciclo de sueño. También les dijo que no se preocupasen: dentro de 1500 años habrá otro grupo de héroes que se encargarán del asunto, así lo dice la profecía.

-FIN DEL MODO HISTORIA-